Perry Anderson relata que para el siglo I a.C. “la República había conquistado para Roma un imperio, pero sus propias victorias la hicieron anacrónica. La oligarquía de una sola ciudad no podía mantener unido al Mediterráneo en un solo sistema político (…)”.
¿Qué os parece si conocemos más profundamente algunas de estas supersticiones que casi todos seguimos muchas veces sin darnos ni siquiera cuenta?. Aquí van…
Egipto ha lanzado una investigación para aclarar el origen de dos fetos momificados encontrados en la tumba de Tutankamón en 1922 y que se cree que corresponden a dos hijos del faraón que nacieron muertos, informaron hoy fuentes oficiales.
El orden vigente hasta 1914, basado en una economía capitalista, una estructura jurídico-constitucional de tipo liberal, una hegemonía social de la burguesía, y un marcado eurocentrismo, se quebró tras el fin de la Gran Guerra. En los años posteriores al conflicto éste sistema sufrió un constante proceso de erosión, surgiendo así importantes alternativas de tipo económico, político, social y mental.
“El mejor general será aquel que durante la guerra cometa menos errores”. Lo dijo Napoleón, pero la frase es aplicable para Erwin Rommel, el comandante nazi enviado al Norte de África para derrotar a los aliados en el Mediterráneo.
La sal es un mineral compuesto de sodio que desde la antigüedad se ha considerado efectiva contra maleficios y portadora de buena suerte, por lo que el acto de derramar este precioso elemento de la naturaleza puede ser un mal augurio. Tras un accidente como tal, el gesto supersticioso anulador, como lanzar un pellizco de la misma por encima del hombro izquierdo, fue práctica común entre los sumerios, los egipcios, los asirios y, más tarde, los griegos.
Por primera vez en Astorga, un establecimiento comercial –Alimerka– mostrará a sus clientes un resto arqueológico romano, que ha sido preservado en el subsuelo del local y tapado con una lámina de vidrio, para que todo aquel que entre en el supermercado pueda contemplarlo bajo sus pies. Esta iniciativa fue inaugurada ayer, al mismo tiempo que el espacio comercial, sito en la calle García Prieto de Astorga.
Uno de los pasatiempos que el ser humano lleva más tiempo practicando es el juego con una pelota. Es imposible saber cuando se comenzó a dar patadas, como divertimento, a algún objeto redondo pero se sabe que Egipcios, Griegos y Romanos eran grandes aficionados a los juegos de pelota. Afición que hemos heredado y que a pesar de los siglos transcurridos no ha cambiado tanto.
La noticia, que ha dado la vuelta al mundo, además de pintoresca no deja de ser sintomática de lo que en sí misma representa: una asociación, que se declara heredera de los caballeros templarios, han demandado al Papa Benedicto XVI exigiéndole la rehabilitación de la orden disuelta en 1307.
“¿Qué fueron los etruscos sino piratas de la más vil estirpe que aparecían con sus naves de presa allá donde los colonizadores helenos fijaron sus residencias, dispuestos a extender la cultura?”, se preguntaba el historiador griego Heródoto. Los etruscos, la cultura más influyente en el desarrollo histórico de la Península Itálica durante el primer milenio a. C., suscitaron la envidia de sus contemporáneos y la admiración de la gente que hoy observa sus frescos y esculturas.
Según la situación geográfica y las condiciones en las que se desarrolla una guerra, la Táctica de Guerrilla en la mayoría de los casos, desmoraliza profundamente al oponente. Si bien es una forma de combate que se utilizó muchísimo a partir de la segunda mitad del siglo XX, el uso de la Guerra de Guerrillas se remonta a varios siglos atrás.
La devotio ibérica es una costumbre de los pueblos prerromanos (iberos, celtas, cántabros, celtíberos, lusitanos, etc) común a otras zonas europeas (Galia o Germania).
Arqueólogos mexicanos desvelaron hoy los avances de una investigación de diez años en una zona que fue habitada por la elite maya en el enclave arqueológico de Chichén Itzá, en el estado mexicano de Yucatán, y cuyo acceso al público está restringido.
Apoyados contra las palmeras que se asomaban al mar en la inhóspita Isla de Gallo, si a alguno de esos hombres aún no le habían abandonado las fuerzas, puede que estuviese reflexionando, en silencio, sobre el incierto futuro que le aguardaba… y es que, hasta ese momento, apenas habían encontrado más que dificultades.